Ingenieros y ¨hackers¨ de Audi buscan las grietas de seguridad para proteger la conducción autónoma

0

Los ingenieros de desarrollo técnico de Audi en materia de seguridad y los ¨hackers¨ de la compañía trabajan en un laboratorio dedicado a investigar cualquier posible grieta existente en los sistemas del vehículo que pueda ser aprovechada por los “hackers” para interferir en su funcionamiento y comprometer la seguridad.

Este laboratorio ha sido creado por los ingenieros de AUDI AG, junto a la empresa subsidiaria Audi Electronics Venture GmbH (AEV), ya que a medida que va aumentando y perfeccionándose la oferta en conectividad, también se abren más puertas por las que entrar en los sistemas del vehículo y boicotearlos.

A través de los smartphones y de las conexiones wifi, estos “piratas informáticos” no sólo podrían llegar a hacerse con datos personales, también acceder al software del coche, lo que supondría una situación de peligro real para los usuarios.

 

En consecuencia, los progresos que se están haciendo para la conducción autónoma llevan igualmente aparejado ese riesgo que supone la comunicación entre el vehículo y el mundo que le rodea, una comunicación imprescindible para procesar millones de datos y circular de forma segura sin la ayuda del conductor.

Es por ello que Audi cuenta con sus propios “hackers”, que trabajan tratando de localizar la más mínima debilidad en cualquier sistema que les permita entrar por vías no autorizadas y manipular el software del automóvil.

Además, Audi Electronics Venture también colabora con proveedores externos, que intentan encontrar esas posibles “puertas de entrada” en los sistemas antes de seguir adelante con la producción. Y en el momento en que estos especialistas tienen éxito en sus ciberataques, el software vuelve a ser revisado por completo.

En la actualidad, los vehículos cuentan con un gran número de unidades de control que forman por sí solas un ecosistema. El núcleo principal es el módulo central que conecta entre sí los diferentes sistemas de transferencia de datos del vehículo. Cada unidad de control utiliza estas conexiones para intercambiar información sobre las condiciones de funcionamiento y otros datos relevantes del vehículo, y ciertas funciones exigen que los datos que maneja un sistema estén disponibles para ser utilizados por otros.

Este es el caso, por ejemplo, del asistente Audi AI remote parking pilot que debuta en el nuevo Audi A8. Una aplicación para dispositivos móviles permite enviar comandos de aparcamiento codificados a través de la unidad central de control para los sistemas de asistencia al conductor (zFAS), que se encarga de realizar los cálculos para llevar a cabo el estacionamiento pilotado.

Los especialistas de Audi en detectar posibles lagunas en la seguridad de cualquier sistema trabajan con absoluta independencia pero, además, tienen la ventaja respecto a los delincuentes de conocer a la perfección todo el desarrollo interno, por lo que les resulta más fácil localizar posibles vulnerabilidades. “Nuestro trabajo consiste en enseñar a los ingenieros el modo en que un determinado sistema puede ser boicoteado, para que ellos vuelvan a plantear nuevos cortafuegos que nos impidan penetrar”, explica uno de los “hackers” contratado por Audi, que mantiene el anonimato, como todos aquellos que están destinados en este departamento de seguridad.

La cooperación entre los desarrolladores y los expertos en ataques informáticos no ha hecho más que empezar, en opinión de Audi, porque el mundo de la conectividad y la conducción autónoma tiene un largo camino por delante y para su evolución es absolutamente indispensable garantizar la seguridad de los sistemas. Uno de los proyectos en los que está trabajando Audi es crear una arquitectura en red que aísla unos sistemas del vehículo de otros por medio de diferentes requisitos de seguridad, de manera que si uno es atacado con éxito el resto no se vean afectados automáticamente, es decir, que no haya un fallo en cadena que aumente el peligro.

Hasta la fecha, la preocupación en la industria del automóvil ha sido la de proteger a las personas de las máquinas, pero el mundo cambia a gran velocidad y hoy es necesario también la protección a la inversa: mantener a salvo el coche del uso delictivo que quieran hacer con él los individuos.

Además, en el futuro se abrirá una nueva línea de negocio que va a permitir al cliente contratar diversas funciones para su vehículo después de haberlo comprado. Es algo así como las actualizaciones de los teléfonos, ordenadores o tabletas, y es por ello que hay que definir con exactitud los riesgos de seguridad que cada sistema plantea y establecer cortafuegos para no poner nunca en peligro la integridad de los ocupantes.

Share.

About Author

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies